Tipos de piel y cómo adaptar tu rutina facial al que tienes
Conocer qué tipos de piel hay es esencial para lograr un cuidado facial que respete tu dermis, prevenga el daño por el sol, reduzca problemas como acné, puntos negros o brillo excesivo, y mantenga tu piel sana. En este artículo encontrarás pautas para identificar tu tipo de piel, comprender sus causas y saber cómo ajustar tu limpieza facial, hidratación y protección con recomendaciones específicas de Fotosun UV 100.
¿Qué son los tipos de piel y por qué es importante conocer el tuyo?
Los tipos de piel son clasificaciones que se basan en cómo responde tu piel a factores internos y externos: la producción de lípidos, el nivel de hidratación, el tamaño de los poros, la sensibilidad ante irritantes y el grado de brillo o sequedad.
Saber si tienes piel normal, piel seca, piel grasa, piel mixta o piel sensible te permite elegir productos adecuados para tu rutina de skincare, evitando que los productos incorrectos empeoren tu cutis o te causen irritaciones.
¿Cómo identificar tu tipo de piel?
Para saber cómo identificar tipos de piel, inicia con una limpieza facial suave: lava tu rostro con un limpiador que no altere la barrera natural, seca con golpecitos suaves y espera alrededor de una hora sin aplicar ningún producto. Observa el aspecto brillante o seco del rostro, el tacto al tocar la piel y si hay zonas con comportamiento distinto.
Si tu piel se siente equilibrada, sin brillo destacable ni tirantez, lo más probable es que tu piel sea normal y esté equilibrada. Cuando observas que la zona T (frente, nariz y mentón) presenta grasa mientras las mejillas están más secas, estás ante una piel mixta, con zonas grasas y zonas secas.
Si el rostro entero tiene brillo, poros visibles y tendencia a puntos negros o brotes de acné, lo más habitual es que tu piel sea grasa. En el caso de notar sequedad, aspereza y descamación, es probable que tu piel sea seca. La presencia de enrojecimiento, picor o reacción fácil ante productos indica una piel sensible o pieles sensibles, las cuales requieren productos específicos más delicados.

Piel normal: identificación y cuidado ideal
¿Qué es y cómo reconocerla?
La piel normal luce equilibrada, con textura suave, sin exceso de brillo ni tirantez, con poros poco marcados y un rostro homogéneo. Este tipo de cutis representa lo que muchos consideran “piel sana”.
Rutina diaria: limpiar, hidratar y proteger
Para mantener este estado equilibrado, es clave realizar una limpieza facial suave por la mañana y la noche con un gel o espuma ligera que no afecte la barrera natural de la dermis. Luego, aplica una crema hidratante con ingredientes que mantengan la humedad sin dejar sensación pesada.
La protección solar diaria es fundamental: recomendamos Adaptive Color (60 ml) de Fotosun UV 100, un protector con FPS 50+ y un suave toque de color que unifica el tono. Su textura fluida no comedogénica lo hace ideal para el día a día y puede sustituir la base de maquillaje cuando buscas un acabado natural.
Piel seca: causas y grados de sequedad
¿Cómo identificar si tu piel está seca?
La piel seca se caracteriza por la falta de lípidos naturales y, por ende, por sensaciones de tirantez o descamación. Esta condición puede variar de leve a muy marcada: en los casos más notorios, la piel muestra rugosidad, líneas finas y pérdida de elasticidad. Factores como el clima frío, el uso de jabones agresivos, la edad o ciertos tratamientos pueden agravar esta condición.
Rutina diaria: limpieza suave e hidratación intensa
Lava tu rostro con limpiadores cremosos que respeten la barrera lipídica y evita el agua demasiado caliente. Opta por cremas hidratantes ricas en emolientes y humectantes, como glicerina o ceramidas, que ayudan a retener agua en la piel.
Aplicar los productos sobre la piel ligeramente húmeda ayuda a sellar la hidratación. Si deseas exfoliar, elige tratamientos suaves que eliminen células muertas sin irritar.
Para piel seca, Adaptive Color (60 ml) sigue siendo una excelente opción por su textura confortable que además unifica el tono del rostro. Si prefieres una solución para rostro y cuerpo, el Protector Solar Facial y Corporal (125 ml) con FPS 50+ es ideal cuando se combina con tu crema hidratante habitual.

Piel grasa: causas, señales y control
¿Cómo reconocerla y qué la provoca?
La piel grasa ocurre cuando las glándulas sebáceas producen más sebo del necesario. Esta sobreproducción puede verse influida por factores hormonales, genética o incluso por el uso de productos inadecuados que obstruyen los poros. El resultado es un aspecto brillante persistente en el rostro, poros marcados, tendencia a puntos negros y acné, especialmente en la llamada zona T (frente, nariz y mentón).
Rutina diaria: limpieza, hidratación ligera y control del sebo
Para controlar la piel grasa, es importante realizar una limpieza facial dos veces al día con productos que regulen el sebo sin resecar. Ingredientes como el ácido salicílico ayudan a mantener los poros despejados.
Usa hidratantes oil‑free de textura ligera que no aporten grasa extra. Evita exfoliantes agresivos, ya que estos pueden estimular una mayor producción de sebo.
Para controlar el brillo y proteger tu piel, el Solar Brush (4 g) con FPS 50+ en polvo es ideal para retoques durante el día, incluso sobre maquillaje. Para la primera aplicación, el Fluid Protect Luz Azul (50 ml) ofrece una protección ligera, no grasa y de rápida absorción, perfecta si pasas tiempo frente a pantallas o prefieres un acabado fresco.
Piel mixta: equilibrio y tratamiento por zonas
¿Qué es la piel mixta y cómo identificarla?
La piel mixta es un tipo de piel caracterizado por la presencia de zonas grasas —especialmente la zona T— junto con zonas más equilibradas o secas en las mejillas. Este patrón suele aparecer por variaciones hormonales, uso inadecuado de productos o incluso por cambios climáticos.
Rutina diaria: productos según zona y balance general
Para la piel mixta, lo ideal es adoptar un enfoque por zonas: usa limpiadores equilibrantes que no resequen las partes menos grasas del cutis, y exfoliantes suaves que ayuden a mantener las zonas con sebo bajo control. Hidrata con productos que aporten nutrición sin ser demasiado densos; en muchas ocasiones, un suero regulador ayuda más que cremas espesas.
El Protector Solar Facial Fotosun UV 100 (60 ml) con FPS 50+ es excelente para piel mixta: su fórmula ligera y no comedogénica protege contra UVA y UVB sin sensación grasa. Para retoques matificantes durante el día, el Solar Brush en polvo es una opción conveniente para llevar siempre contigo.

Piel sensible: cuidados especiales y productos seguros
¿Qué la hace sensible y cómo reconocerla?
Las pieles sensibles suelen reaccionar con enrojecimiento, escozor o tirantez cuando se exponen a fragancias fuertes, temperaturas extremas o productos con ingredientes irritantes. Aunque una piel sensible puede ser seca, mixta o normal, comparte una barrera cutánea más débil que requiere especial atención.
Rutina diaria: limpieza suave y protección sin irritantes
Para piel sensible, evita productos con fragancias fuertes, alcoholes agresivos o conservantes irritantes. Opta por limpiadores suaves y cremas hidratantes con ceramidas y antioxidantes suaves que fortalezcan la barrera cutánea.
Recomendamos Fluid Protect Luz Azul (50 ml) por su fórmula ligera, libre de fragancias y parabenos. Si necesitas una opción integral para rostro y cuerpo con fórmula apta para pieles sensibles, el Protector Solar Facial y Corporal (125 ml) ofrece una protección cómoda y eficaz.
Preguntas frecuentes
¿Puede mi piel cambiar con el tiempo?
Sí. La piel puede variar con la edad, cambios hormonales, clima o tratamientos cosméticos. Por ejemplo, una piel grasa en la juventud puede tender a secarse con la madurez debido a menor producción de lípidos.
¿Qué hábitos ayudan a mantener una piel equilibrada?
Mantener una rutina constante de limpieza facial, hidratación adecuada, protección solar diaria y evitar productos demasiado agresivos o fragancias fuertes ayuda a conservar una piel suave, equilibrada y menos propensa a problemas como acné o descamación.





























